Las roscas son características esenciales en muchos componentes metálicos y poliméricos, pero su desempeño depende en gran medida de cómo se imprimen y se terminan. En la manufactura aditiva, es común maquinar las roscas posteriormente en lugar de imprimirlas directamente, debido a limitaciones de precisión. Sin embargo, la orientación de los jefes roscados durante la impresión sigue teniendo un impacto enorme en la resistencia y funcionalidad de la pieza final.
Cuando las roscas se imprimen en orientación horizontal (es decir, paralelas a la plataforma de construcción), sufren una menor unión entre capas y presentan mayor riesgo de delaminación bajo carga. La estructura por capas introduce planos de corte justo en las zonas donde más resistencia se requiere. En cambio, una orientación vertical de las roscas permite que los esfuerzos se alineen con la dirección de construcción, mejorando significativamente la resistencia a la tracción y la fatiga.
Esta consideración es especialmente crítica en aplicaciones con cargas cíclicas, como en las industrias aeroespacial, automotriz o robótica, donde la falla de una sola conexión roscada puede desencadenar problemas mayores de desempeño. Ya sea que estés diseñando carcasas, abrazaderas o soportes de actuadores, alinear los jefes roscados en vertical debería ser tu estrategia por defecto.
Combinar una buena orientación de impresión con un postprocesado adecuado —como roscado CNC de precisión o el uso de insertos roscados— garantiza confiabilidad a lo largo de miles de ciclos. Y recuerda: este principio aplica para distintos materiales, ya sea acero inoxidable 17-4 PH, aluminio o polímeros de alto desempeño como PEEK.
Rosca con inteligencia. Orienta para resistencia. Maquina para precisión.